Hay quienes todavía sueñan con encontrar el paraíso terrenal, escondido entre unos mundos y otros, guardado al lado de las resultantes ruinas del tiempo.Otros, de creencias que parecen medievales pero que resultan útiles y reconfortantes caminan en el mundo, esperando el momento en que puedan descansar en el siguiente.
Para los que, simplemente, vivimos la vida evitando las preocupaciones y complicándonos en nosotros mismos el mundo debería ser más importante.
Negamos la naturaleza al pensar en los humanos como psiques en vez de como seres vivos que somos y que destruimos lo que si es realidad: lo que nos rodea.
Sólo quedarán sueños comunes cuando ya no haya vuelta atrás, y los recuerdos de lo que en su momento, la Tierra, fue nuestro hogar.